Nos dicen desde hace años que el Campo a Través ya no es lo que era, que nada tiene que ver hoy en día al esplendor vivido hace poco tiempo, y no falta verdad en esas afirmaciones. Pero no por ello el cross ha dejado de ser importante para el devenir de la temporada de todo fondista que se precie.

Lolo García en el Cto de Madrid absoluto de Cross por equipos, con el Suanzes, saliendo airoso un año más ante chavales que podrían ser su hijos. Parece que no pasan los años por él.
Aunque hoy en día la temporada de cross se condensa entre los meses de octubre y enero, mientras que antes se alargaba incluso a marzo, hacer carreras de cross es algo muy oportuno para todos los entusiastas de la media y larga distancia, porque los cambios de ritmo y de terreno, nos endurecen para luego afrontar las pruebas más «livianas» de ruta o pista.
España sigue siendo el mejor país en cuanto a organizaciones de cross y este año tendremos un total de siete pruebas de la categoría «Oro» dentro del World Athletics Tour, el país que más competiciones de la máxima categoría tiene. De momento ya se han celebrado las prestigiosas carreras de Amorebieta y Atapuerca, por ejemplo y el 24 de noviembre será le turno de Itálica (Sevilla) que este año será sede del Campeonato de España de Cross por Clubes.

Belén Perales, en el Cto de Madrid de Cross por Equipos en el Parque de las Cruces, defendiendo los colores del Suanzes San Blas, completando equipo por si acaso.
Dicho esto, justo para ir a los Campeonatos de España, se han celebrado los preceptivos campeonatos autonómicos absolutos, en los que hemos tenido en acción y más que dignamente a Manolo García y a Belén Perales, ambos corriendo con el Club Atletismo Suanzes San Blas. Lolo corría con el equipo campeón del año pasado, aunque se presentaron con las bajas de sus cuatro primeros hombres el año pasado, con lo que la clasificación era una quimera como así quedó demostrado. Nos quitamos el sombrero con la actuación de Lolo a sus 52 tacos, peleándose de tú a tú con atletas 25 años más jóvenes que él y puntuando para el club de Canillejas, un año más. Por su parte Belén estuvo correcta con las chicas de su equipo, cumpliendo en su papel y acabando por conjuntos en la séptima posición y quedando pendientes de una posible repesca para el Nacional de Itálica. Lolo fue 62º y Belén 52ª
El campeonato se celebró paralelamente al Trofeo Maratón de Campo a Través y por ello se celebró un cross popular abierto a atletas federados y no federados, que se celebró justo antes de las dos carreras absolutas. Ahí tuvimos a dos compañeros en acción. Por un lado a Pablo Montalbán, que hasta la última vuelta para el final, peleaba por el podio masculino, aunque problemas estomacales le relegaron a la 13ª plaza, mientras que Roberto Belinchón disfrutó metido en el pelotón de la carrera y finalizó 92º, en su primera experiencia de este tipo.

Pablo Montalbán en una de las zonas de obstáculos en el Parque de las Cruces, ahí metido en la lucha por el podio, que se desvaneció momentos después, quizá debido a la crema de cacahuete habitual en su desayuno.

Roberto Belinchón, puro tesón durante los casi 6 km del Cross Popular, acabó encantado con la experiencia.
Y este último fin de semana, ya que el cross no para, ha llegado el turno de la divertida especialidad del cross por parejas, que celebra su Campeonato de Madrid en El Escorial, sobre un trazado de auténtico cross, con césped alto, bacheado en alguna zona, zona de subida y zona de bajada irregular, un poco de todo que es lo que tiene que ofrecer el auténtico campo a través.
Belén Perales volvió a participar y rozó el podio al quedar en la cuarta posición haciendo pareja Máster junto a su compañera Elena Iglesias. Mientras que Vicente Capitán hizo lo propio en la categoría con Alberto Pastor y tras cerrar en meta al hacer la segunda posta, Capi certificó la medalla de plata para su equipo en esta edición. Vicente había intentado hacer equipo con Lolo, pero debido a que este trabajaba, no pudo ser.

Vicente en la bajada más exigente del circuito de El Escorial, con cara de «ojo, que me matooooo».








