El último fin de semana de febrero nos hemos reencontrado con una prueba de trail running, muy bonita y exigente, por cierto, en la Sierra de Madrid, así como con una competición de resistencia muy singular en Méntrida (Toledo). Pero de ellas os hablaré más adelante.
Antes, nos dejamos en el tintero con la extensa crónica del Maratón de Sevilla, la participación de varios de los nuestros en los 10k de Parla, una de las mejores carreras homologadas (y de las de verdad, nada de cuesta abajo a tumba abierta) de la Comunidad de Madrid.
La competición servía a muchos para ver cómo va la puesta a punto tras acumular varias semanas de normalidad tras las Navidades y os dejamos con este análisis de nuestros compañeros uno a uno, con los acertados comentarios que nos trasladó Paco Blanco.

El grupo de Parla, después del esfuerzo de los 10k, preparándose para el «recovery» obligado en el pueblo.
Ernesto Pérez fue el primero del grupo en cruzar la línea de meta. Compareció a última hora ante la no asistencia de Víctor Utrilla, porque en principio no estaba inscrito. Llegó en 36:10 y no estaba contento en meta, contrariado por el resultado y porque había sentido molestias en los aductores que le limitaron en carrera, y de hecho, la semana siguiente tuvo que parar unos días.
Pablo Montalbán fue el atleta que más delante salió, yendo buena parte de la carrera a un ritmo de 3:30 el km e incluso por debajo, para marcarse su primer 35:00 o menos en meta. Pero a partir del km 6 empezó a sentir un bajón importante, se quedó como vacío y tuvo que pararse incluso. Decidió continuar poco después y cruzó la meta en 36:32. Rápidamente se le pasó el enfado y ya está pensando en su siguiente competición, sabiendo que ese ritmo lo tienen en sus piernas ya mismo.
Manuel Vega perfectamente recuperado tras el esfuerzo maratoniano de Málaga, compitió muy bien, hizo su mejor marca en una carrera legal, es decir de las que no tienen perfil excesivamente favorable (desnivel favorable de 1% por cada 1.000 metros) y acabó con 36:49. Se ha mantenido a un ritmo en torno a 3:40 cada km que era su objetivo de salida. Joaquín Izquierdo se tomó la carrera con más calma, salió con el globo de las liebres sub40 y cumplió con el objetivo, sin mayores exigencias. 39:48 en meta.
Paco Blanco rompió los 42 minutos en su tiempo neto, pese a las exigencias de la festividad de carnaval el día anterior, al ser peñista de pro en nuestro pueblo. Se marcó salir a 4:10 el km y es lo que cumplió cada parcial, acabando con fuerza. Su hijo, Sergio, que se da el gustazo de acompañar (si puede) a su padre en algunas carreras, salió junto a él, pero en km 7 de fue para delante y acabó con 41:06 en una carrera en la que el año pasado acabó en 45 minutos. Juventud al poder.
Félix Irurozqui salió junto a Paco y Sergio, pero en el km 3 empezó a ceder. Ha tenido una infección durante la semana y tuvo que bajar bastante el ritmo hasta irse a 45:11, peleando de todas formas y mirando a las distancias más largas que le esperan los próximos meses.
Carrera de Montaña Reino de Patones
El sábado 28 llegó el turno de la Carrera de Montaña Reino de Patones, que celebraba dos modalidades, la carrera corta con 11,5 km y 550 metros de desnivel, y la larga de 17 km y 1.000 de desnivel positivo.
Félix Irurozqui y Alberto Garoz salieron en la carrera larga y Paco Blanco, Belén Perales y Vicente Capitán en la corta. La salida fue conjunta y ambas rutas compartían trazado hasta el km 7,6.

El grupo al completo en el arco de salida y meta de la carrera de Patones.
Capi salió junto a los mejores, que en la carrera corta disputaban el campeonato de Madrid sub23 y en la larga celebraba el campeonato de Madrid absoluto. Se mantuvo con los líderes de la distancia corta hasta la primera bajada larga, en torno al km 4, un descenso que primero empezaba por una pista corredera (a 3:36 le salió ese parcial a nuestro entrenador) y luego iniciaba unas «zetas» más técnicas con piedras y terreno roto. Al llegar a la intersección con el río en la parte final del descenso, Vicente, que se había quedado en solitario cortado del grupo con el que iba, y por tanto no tenía referencias, tiró hacia la izquierda equivocando el camino y se extravió, perdiendo la orientación de la carrera y teniendo que parar a andar. Perdió más de 15 minutos hasta recuperar el trazado original y desde entonces a meta mezcló tramos corriendo con otros andando, entregado a su frustración.
Paco Blanco salió marcando el tren a su hijo Sergio, y le fue esperando en determinadas zonas exigentes… llegaron juntos a la parte final y el hijo esprintó al padre (ja ja) pero Paco estaba más que satisfecho con el esfuerzo realizado durante 1h14. Cinco minutos después cruzaba la meta Capi y le explicaba a Paco lo ocurrido y después llegaba la alegría porque Paco era anunciando como campeón de la carrera en su categoría M50… Vicente era segundo en esa misma clasificación.

Paco Blanco, feliz como una perdiz. Nos contó que esa noche había soñado que ganaba a Capi y que ganaba la carrera… y no es vacile,
Belén Perales, que la semana anterior, atención, había sido cuarta clasificada en el Campeonato de Madrid en Pista Cubierta Máster, en pruebas tan dispares como el lanzamiento de peso (que no puede entrenar nunca y sólo practica cuando va a una competición) como en los 800 metros, pues nos volvió a demostrar su versatilidad. Se decidió a competir aquí apenas una semana antes, se tomó el esfuerzo con filosofía y disfrutó como siempre hace, ganando la competición en su categoría, como hizo Paco, con un crono de 1h34.

Las 3 medallas individuales para el Capis Running Team, con regalo de botella de vino para todos ellos.
Y nos vamos a la carrera larga, la de los 17 km. Alberto Garoz midió bien el esfuerzo, fue muy constante en la misma y rompió la barrera de 1h53 en meta, en el puesto 34º de la general y 14º de su categoría M40. Buena experiencia para él en una carrera exigente, con bajadas bastante técnicas. Por otro lado, Félix se tomó la carrera con filosofía, se midió mucho en las subidas y estaba todo acorde a lo que había planeado, hasta que en la dura bajada final tuvo un aparatosa caída, afortunadamente sin demasiadas consecuencias, más allá de algunas heridas. Acabó el 99º de la general y fue 18º de su categoría de edad.
Ultra resistencia en Méntrida
Y cerramos el repaso a las competiciones con una muy especial, de esas que son para gente de otra pasta, y con una mentalidad a prueba de bombas.
Era la Backyard Solidaria de Méntrida. El concepto básicamente supone que hay que correr cada hora en un un circuito de 6,7 km con un desnivel +111 por vuelta. Técnicamente esas «loops» se van contando en cada uno de los participantes. Y cada hora de reloj se vuelve a salir, con lo que si vas más deprisa tienes más tiempo de recuperación, pero vas más exigido y ahí es donde es fundamental la gestión de cada uno de los competidores, para descansar, comer, cambiarse de ropa, zapatillas, etc.
Nuestro nuevo compañero Carlos Álvarez @maidentrail en redes sociales, se marcó ocho vueltas completas y en la novena ya no pudo llegar a completar, y así hizo un total de 54,340 km y 889 metros de desnivel.
Una competición diferente, que nos da a conocer Carlos y que, como ya hemos dicho, supone elevar la superación mental a otro nivel.

Carlos, en su estreno con la elástica del Capis Running Team, se mostró muy agradecido por la motivación que ha vuelto a recuperar, como corredor, tras su llegada a nuestro grupo de entrenamiento.








