Correr un maratón siempre implica un grado de compromiso, con independencia del nivel que tengan los implicados. “El maratón no es cosa menor, o dicho de otra manera es mayor”, que diría Mariano Rajoy. Y es que, para afrontar una prueba tan exigente, todos nos planificamos con bastante tiempo, asumimos un sacrificio de exigencia física en bastantes de los entrenamientos que tendremos por delante, y más aún una exigencia para compaginar con vida familiar y laboral que muchas veces nos llevará a pensar: “Pero quién me mandaría a mí meterme en esto”. Pero el caso es que no sois pocos los atletas del grupo, que elegís hacer una o dos pruebas de 42 km al año y en esta ocasión ha tocado Málaga, una prueba a la que no habíamos ido nunca de forma grupal y que ha sorprendido, por el enorme crecimiento que ha tenido este 2025 y su buena organización. Corrieron 22.000 atletas (11.000 la media maratón y otros tantos la maratón), el 66 % extranjeros y un 33% del total eran féminas. Se batieron los récords masculino y femenino de la prueba, con 2h06:07 y 2h24:43, ambos por atletas africanos, y a continuación os dejamos la reseña de la actuación de los nuestros, como no puede ser de otra manera, muy encomiable con independencia del resultado.

Utri padre, Víctor, Utri hijo, su novia Lorena y Santi Campos, todos como una rosa tras acabar su participación malagueña.
Víctor Utrilla fue el primero de los nuestros con 2h53:57 (vamos a hablar siempre de los tiempos netos). Fue por debajo de 4:00 el km hasta el km 30. aunque no tenía buenas sensaciones desde el principio, según nos comentó, “iba como vacío de energías”, dijo. El km 35 tuvo que bajar el ritmo a 4:05/10 y más o menos así se mantuvo hasta meta ya, para llegar, justo por debajo de 2h54.

Utri con su bigotillo de moda ahora entre los runners jóvenes, marcó tendencia y volvió a ser el mejor del grupo en 42 km.
Manu Vega hacía se segunda incursión en la distancia de filípides y se marcó 3h03:21. Fue según lo previsto para bajar de las 3h, en cuya barrera se quedó el pasado mes de febrero en Sevilla, corriendo a ritmos de 4:15 pasando la Media Maratón en 1h29:33, crono oficial que en neto era más rápido. Hasta el km 35 se mantuvo en esa línea de 4:14/15. Pero desde ahí a meta empezó a perder ritmo hasta irse por encima de las 3h, un ritmo que claramente tiene en sus piernas.
Santi Campos paró su crono en 3h45:43. Santi se planteó la carrera con mucha tranquilidad para acabarla bien, entero, porque entrenó muy bien hasta el último mes, pero luego por temas laborales perdió muchas sesiones de entreno. Asumió su realidad y salió como decimos tranquilo, para los ritmos que él puede hacer. A 5:15 el km 10 bajando poco a poco a 5:00 el paso por la media. Luego fue subiendo e nuevo hasta parciales de 5:15 hasta el km 35 y los últimos kilómetros con el viento en contra se fue por encima de 5:25 para acabar en el tiempo señalado, pero contento y entero, lo cual no paró de valorar positivamente.

Dani fue una de las agradables sorpresas de la mañana, sin ninguna duda y estaba muy contento con su debut como maraton man.
Dani Castillo, acabó con 3h58:18. Nuestro vocalista y guitarra de Misty Day fue una agradable sorpresa porque Dani debutaba en la distancia y no tenía unas pretensiones cronométricas determinadas, sino acabar. Aunque ha hecho tiradas largas, no ha acumulado demasiado en series, incluso perdiendo alguna sesión por curro, pero le ha sentado muy bien esa asimilación de cargas. Salió tranquilo, sobre 6:20 el km. La media ya la pasó a 5:50 cada 1.000 metros (2h03:43) y le pegó un mordisco enorme al segundo parcial, ahí en plan Kelvin Kiptum, para ponerse en ritmos de 5:30 el km y acabar bien por debajo de las 4h.
Víctor Moreno abandonó después de haber parado varias veces y pasar la media maratón en 2h. El km 15 lo pasó a 4:37 el km ya con problemas. Una pena porque nuestro “coletas” había entrenado mejor que nunca. Tuvo problemas de estómago, que le obligaron a parar poco después del km 10 (algo habitual en él) pero se retiró por dolores en el tendón de Aquiles y sobre carga en el sóleo/gemelos, seguramente. Ya está pensando en la siguiente.

El grupo, junto al gran Martín Fiz, el día antes, tras la Brunch Race en la que corrió Capi.
En este mismo evento, pero en la Media Maratón, estuvo en acción el señor Utrilla padre y Víctor, que llegaba muy mermado con problemas en uno de sus gemelos, que le habían obligado a parar las dos últimas semanas, no dejó de sorprendernos. No estuvo en su tope, obviamente, pero acabó la prueba para sorpresa de todos, entero y sin muchos dolores, en 1h39:03 a 4:41 cada km yendo a un ritmo muy homogéneo desde el inicio. Fue 23º en su categoría de edad para mayores de 60 tacos.
El sábado, en la prueba testimonial denominada Brunch Race, que se anunciaba sobre 5k pero que finalmente era de 4,3 km, Vicente Capitán que iba a trabajar como locutor el día del Maratón, se dio el gusto de competir por debajo justo de 3:20 el km y acabó segundo en la prueba, con el ánimo de todos sus pupilos y acompañantes, que velaban armas ya para los 42 y 21 km del día siguiente.
Por otro lado, en la Carrera de Navidad de Cercedilla, que era un año más Campeonato de Madrid de Trail Running Classic (13 km y +500 m de desnivel), tuvimos en acción a varios colegas. En el campeonato federado Belén Perales se llevó la medalla de bronce en su categoría Máster M55 con 1h19:54. Paco Blanco, quedó 10º en M50 con 1h14:51, una semana antes de cambiar de categoría, ya que esta será su cumpleaños. Félix Irurozqui acabó el 518 de la general con 1h21:52 en su reaparición tras varias semanas de parón. También estuvo Luis Miguel Vallés, que era la primera vez en su vida que hacía una carrera de montaña. Fue el 711 de la general en meta con 1h26:57 de tiempo oficial. Y por último, María Climent también participó convaleciente por gripe, y acabo la 1.300 justo por debajo de 1h50.

Félix y Paco junto a Belén, ambos corriendo tras tiempos convulsos por problemas de lesiones. Disfrutaron en la divertida y exigente Carrera de Navidad de Cercedilla, un trail muy bonito en el que todo el mundo quiere repetir. Abajo, Luis Miguel Vallés en su estreno como corredor de montaña.









